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La jefa del gobierno de Alemania, Angela Merkel, respaldó el etanol fabricado en Brasil con caña de azúcar, pero advirtió que es necesario impedir que los biocombustibles pongan en riesgo la seguridad alimentaria, coloquen en jaque a la selva amazónica y generen trabajo esclavo.
La jefa del gobierno de Alemania, Angela Merkel, respaldó el etanol fabricado en Brasil con caña de azúcar, pero advirtió que es necesario impedir que los biocombustibles pongan en riesgo la seguridad alimentaria, coloquen en jaque a la selva amazónica y generen trabajo esclavo. La cuestión de los biocombustibles será planteada por Merkel en Lima, donde participará de la cumbre entre América Latina, el Caribe y la Unión Europea, tras su visita oficial a Brasil. La canciller alemana afirmó que Brasil posee tierras disponibles alejadas de la selva amazónica para producir etanol a partir de caña de azúcar. "Sabemos que países vecinos como Argentina por ejemplo, tal vez no tengan áreas agrícolas disponibles para los biocombustibles. Brasil sí, Brasil dispone de vastas áreas", afirmó. Lo hizo durante su visita a la planta de Volskwagen ubicada en Sao Bernardo do Campo, en el cordón industrial de San Pablo, donde inauguró un centro virtual de desarrollo de vehículos. Precisamente los vehículos fabricados allí son flex, es decir, reciben tanto gasolina como etanol (alcohol combustible) producto del que Brasil es el máximo exportador mundial. Ex ministra de Medio Ambiente, Merkel afirmó que Alemania no es contraria a la producción de biocombustibles e incluso firmó un acuerdo de cooperación sobre el tema con el presidente Luiz Lula da Silva, el miércoles en Brasilia. Fuente: ansa.it
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