
Biocombustibles: La apuesta energética
Hoy, la posibilidad se plantea con optimismo. Algunos empresarios ven la oportunidad de abrir un nuevo mercado. La ventaja es la facilidad de acceso a la materia prima. Cultivos como la remolacha, maíz y soja, entre otros, se plantean como otros bienes para producir biocombustible. Pero también se habla de usar etanol, metanol y aceites vegetales para crear biodiesel. La apuesta es ambiciosa: generar más de un millón de empleos en torno a este nuevo cultivo y ahorrar entre un 10% a un 20% en las importaciones de petróleo crudo. Eso al menos es lo que han manifestado políticos y autoridades.
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